• Por Luis Hernández Martínez*

Ciudades para la vida

En varias de las universidades más importantes del planeta existen seminarios donde analizan, discuten y enseñan algunas de las mejores prácticas de gestión pública local, estatal y/o federal que tienen como propósito colocar a la vida en el centro de todas las acciones de gobierno.

Se requiera de una planeación estratégica prospectiva con gran involucramiento y participación ciudadana para que las estrategias, con miras de 20, 30 o más años, logren trascender.

Por ejemplo, en la Universidad de Berkeley en California ofrecen un seminario con base en un modelo que cuenta con seis áreas:

  1. Ciudad escuela: educación, cultura, participación, recreación y deporte.

  2. Ciudad saludable: salud, inclusión social y familia.

  3. Ciudad sostenible: hábitat, movilidad, infraestructura y sostenibilidad.

  4. Ciudad segura: gobernabilidad, seguridad y servicio a la ciudadanía.

  5. Ciudad empleo: desarrollo económico, internacionalización, CTI y APP.

  6. Gobernabilidad e institucionalidad: buen gobierno y una sociedad participante.

El propósito del modelo es “construir una ciudad y una ciudadanía para la vida: más justa, más humana, más libre y más feliz”. ¿Dicho modelo ya se utilizó en la práctica? ¿Tuvo algunos resultados puntuales en su aplicación? Sí. Ahí está el caso de Medellín que en el 2015 logró el índice de homicidios más bajo de los últimos 40 años (por ese año también obtuvo el Lee Kuan Yew World City Prize, el “Premio Nobel de las Ciudades”, aseguran los especialistas).

Pero todo ese proceso de transformación requiere de un elemento clave: continuidad. Que los servidores públicos con la responsabilidad de gestionar los recursos de la ciudadanía concurran a favor del desarrollo económico, político y social de los territorios que les permitimos –con nuestro voto– administrar.

Pero es difícil mantener la línea de gestión. De ahí que se requiera de una planeación estratégica prospectiva con gran involucramiento y participación ciudadana para que las estrategias, con miras de 20, 30 o más años, logren trascender. En las manos de nosotros los electores está la continuidad, siempre y cuando las chapucerías electoreras practicadas por la mayoría de los actores de los tres poderes terminen de una buena vez.

* El autor es abogado, periodista y administrador. Chief Marketing Officer en PKF México y miembro de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados (BMA). Profesor de posgrados en Alta Dirección, Derecho, Gobierno y Políticas Públicas en la UNAM, UP, EBC, HC Escuela de Negocios y Alta Dirección Jurídica.

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