“Nadie nos dijo”: la empresa que cayó en el hoyo negro de las reformas antilavado: la triste historia de Amparo. Y de la compañía que ya no existe.
- Alta Dirección Jurídica

- 8 ago 2025
- 4 Min. de lectura

Por Luis Hernández Martínez*
Polímata en cumplimiento estratégico, ética corporativa, liderazgo regulatorio e investigaciones periodísticas especializadas en empresas y negocios (también un ignorante razonable en otras disciplinas).
Agosto de 2025. El teléfono de Amparo no dejaba de sonar. Como directora de administración y finanzas de una firma de servicios inmobiliarios con más de 20 años en el mercado, Amparo tenía más de una década manejando reportes regulatorios, declaraciones anuales y auditorías. Lo que ella no sabía es que su empresa acababa de ser clasificada como de alto riesgo en el nuevo esquema de supervisión de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Lo recuerdo como si fuera ayer. Una mañana, Amparo recibió la notificación: la compañía tenía cinco días hábiles para acreditar el cumplimiento de las nuevas obligaciones como sujeto obligado bajo las reformas de julio de 2025, en particular, en lo relativo al enfoque basado en riesgos, el expediente único de clientes y la evaluación documental de operaciones inusuales.
Nadie en la firma --ni siquiera el director general-- alcanzó a entender la cadena de sucesos que el mentado documento desataría. “No somos lavadores”, dijo alguien que escuchó el balbuceo del jefe ante la caída inminente. Lástima. Pero la ley no distingue entre delincuentes e ignorantes.
¿Qué cambió (y nadie te explicó)?
Las reformas de julio de 2025 relacionadas con las estrategias antilavado en México elevaron de forma drástica las exigencias para todos los sujetos obligados, especialmente para aquellos que forman parte del sector inmobiliario, joyero, automotriz, construcción, fintech, legal y contable (¿querías más?).
Entre los nuevos requerimientos destacan:
Implementar un sistema de gestión de riesgos formal, con criterios definidos por operación, cliente y canal.
Integrar un expediente de debida diligencia reforzada con mayor documentación y trazabilidad.
Reportar operaciones inusuales con justificación metodológica, en un nuevo formato electrónico.
Capacitación obligatoria y demostrable al personal de alto nivel y áreas críticas.
La autoridad es clara: el desconocimiento ya no es excusa para el incumplimiento (desde hace mucho, gritarían los abogados). Los procesos deben documentarse, medirse y auditarse. Los reportes deben sostenerse con análisis de riesgo y no con una mera intuición sustentada en una amplia experiencia.
Y la responsabilidad recae directamente en la alta dirección, no sólo en el oficial de cumplimiento. Apocalypse now: la inobservancia del debido control es la pesadilla anunciada (recuerda además que sobre tu cabeza pende la moderna espada de Damocles del artículo 421 del Código Nacional de Procedimientos Penales; pero esa amenaza amerita otra historia).
La tragedia de Amparo (y de miles como ella)
Pero regresemos con Amparo. Tan sólo pasaron tres días de recibida la notificación y su empresa recibió la visita de supervisión de la autoridad. Y, en efecto... No contaban con manuales actualizados. ¡Y no habían capacitado al personal directivo desde el 2022! El expediente de un cliente clave --inversionista extranjero con antecedentes sospechosos-- estaba incompleto. ¿La multa por el paquete de inconsistencias? $8.2 millones de pesos. Pero lo peor vino después.
La cuenta bancaria de la empresa fue bloqueada preventivamente. El Sistema de Administración Tributaria (SAT) activó una revisión cruzada. Dos clientes suspendieron contratos. Y el nombre de la compañía apareció en la prensa nacional bajo el titular: “Firma señalada por omisiones antilavado enfrenta la quiebra”.
Lo que aniquiló a la empresa no fue el delito. Fue la omisión. La falta de visión de un liderazgo que nunca entendió (no quiso, no pudo, la combinación de ambas) que el cumplimiento normativo ya no era un trámite… ¡Era una responsabilidad de supervivencia! Dicho de otra manera: la triste historia de Amparo. Y de la compañía que ya no existe.
Ampárate con un ecosistema de capacitación inteligente
Las nuevas obligaciones no se resuelven con una plática anual ni con un curso impartido con diapositivas en PowerPoint o Canvas (o micro videos para que la audiencia no pierda la atención, aconsejaría la Generación Z; ¡ja!). Necesitas un ecosistema de capacitación alineado con los riesgos reales de tu giro, articulado con liderazgo, estrategias, cumplimiento y protección operativa.
Amparo no era corrupta. Era desinformada (y su jefe negligente). Pero eso no la salvó.
Hoy, las empresas necesitan algo más que un checklist de cumplimiento. Requieren un liderazgo informado, procesos blindados y una cultura organizacional que entienda que el cumplimiento es insuficiente y que las estrategias de blindaje se dirigen desde la cima.
La prevención del lavado de dinero no es un problema técnico, sino un asunto de liderazgo transformacional (por citar uno de los varios tipos). Será muy fácil verificar mi dicho con la impresionante cantidad de casos de corrupción publicados en los medios de comunicación en los últimos años. O en los libros: toma como base el infierno corporativo que vivieron las compañías que mencioné en “Los 7 Pecados Capitales de las Empresas” (Hernández, 2000).
Si tú, como alto directivo, no quieres ver tu nombre en una lista de sanciones ni en un titular de escándalo, entonces llegó el momento de actuar. Construyamos un ecosistema de capacitación innovador y diseñado para protegerte. Porque cuando la ignorancia cuesta millones, capacitarse estructuralmente es tu mejor inversión.
*El autor es fundador de Alta Dirección Jurídica y Socio del Área de Capacitación de Vission Firm México (miembro de GGI Global Alliance).
PARA CITAR EL PRESENTE ARTÍCULO: Hernández Martínez, L. (2025, 8 de agosto). “Nadie nos dijo”: la empresa que cayó en el hoyo negro de las reformas antilavado [Entrada de blog]. Alta Dirección Jurídica. https://www.altadireccionjuridica.com/post/nadie-nos-dijo-la-empresa-que-cay%C3%B3-en-el-hoyo-negro-de-las-reformas-antilavado
REFERENCIAS
Diario Oficial de la Federación. (2025, julio 16). DECRETO por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), y se reforma el artículo 400 Bis del Código Penal Federal. https://www.dof.gob.mx
Hernández, Luis. (2000). Los 7 Pecados Capitales de las Empresas. Editorial Diana.
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). (2025). Guía de implementación del enfoque basado en riesgos. https://www.gob.mx/shcp
Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). (2025). Compilado LFPIORPI. https://www.gob.mx/uif



Ana Yazmin Cruz Cruz (T)
En este artículo nos hace una reflexión y advertencia, ya que tú empresa puede desaparecer por la "ignorancia " de no estar completamente actualizados, de mantener nuestros programas apegados a todos los reglamentos que marca la ley y por ello es importante que tú cómo lider empieces a tomar en cuenta la capacitación, implementarla y así poder crecer en equipo.
Quezada Antonio Jesús (T)
Se nos advierte que muchas empresas mueren no por ser criminales sino por la negligencia informativa, ya que si los directivos no se capacitan y no actualizan sus procesos de control, corren el riesgo de perderlo todo en cuestión de días. La capacitación estructural es necesario para que la empresa no se convierta en una compañía que ya no va existir.
Gómez Florencio Yeudith T
El caso de amparo, no es un caso que pueda pasar desapercibido, ya que la omisión también hace daño, no solo eres culpable si tienes conocimiento del delito, sino que por el hecho de no tener protocolos actualizados ya eres culpable por qué es tu responsabilidad verificar, para la empresa confiar o delegar responsabilidad sin supervisión, la falta de capacitación puede significar la quiebra de la empresa.
Capacitar al personal de forma estratégica e informarte tú, como líder, son dos puntos que han de ser obligatorios. La mayoría de las empresas, como la de este caso, desaparecen por ignorancia, por falta de conocimiento o de responsabilidad por nuestras acciones. Es sustancia prestar atención a cómo capacitamos al capital humano, cómo tomamos las decisiones dentro de una empresa, cómo trabajamos en base a procedimiento y estar atentos y en constante aprendizaje, tanto en la alta dirección, como en los niveles más bajos, sobre los cambios en nuestra realidad. Emiliano Polo Díaz (T)
creo que es muy claro lo que esta lectura nos plantea, si no estamos en constante búsqueda del conocimiento, nos vamos a quedar atrás, y podemos perderlo todo, la alta dirección tiene la responsabilidad de otorgar constante capacitación de calidad y de acuerdo con las características de la empresa a su equipo