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Del caballero medieval al CEO moderno: por qué la alta dirección necesita capacitación estratégica


Los grandes caballeros se forjaban en la práctica, pero siempre guiados por maestros. En el mundo corporativo, el entrenamiento de la alta dirección necesita también de un acompañamiento experto.
El caballero no se improvisaba. Su entrenamiento era riguroso: disciplina, estrategia, ética. Del mismo modo, ningún directivo puede enfrentar los desafíos actuales sin capacitación continua. Ahí entro en escena.

Por Luis Hernández Martínez*

Polímata en cumplimiento estratégico, ética corporativa, liderazgo regulatorio e investigaciones periodísticas especializadas en empresas y negocios (también un ignorante razonable en otras disciplinas).


En el siglo XIII, Ramón Llull escribió “El libro del orden de la caballería”, un tratado que definía las virtudes esenciales de todo caballero: fe, justicia, lealtad, valentía, prudencia, generosidad y defensa de los más débiles (Llull, 1986).


Lejos de ser un manual militar, era una guía ética y estratégica para quienes ejercían liderazgo en tiempos turbulentos. Hoy, las organizaciones viven sus propias batallas: mercados hipercompetitivos, disrupción tecnológica, incertidumbre económica y la presión de generar valor sostenible. La figura del “caballero de Llull” se convierte en una metáfora poderosa para entender el rol actual de la alta dirección de empresa.


El Chief Executive Officer (CEO), al igual que el caballero medieval, no es simplemente un “guerrero” que gana batallas financieras; es un líder que debe sostener la fe en la visión, actuar con justicia hacia su gente, ser leal a los valores de la empresa y demostrar valentía frente a los riesgos (Mintzberg, 2009).


El paralelo entre caballería y liderazgo corporativo

Resulta de gran relevancia construir cierto paralelismo entre el caballero (el de ayer, el de hoy; el de siempre) y el director general de una compañía:

  • Fe y propósito: el caballero luchaba por Dios y la justicia; el directivo debe luchar por un propósito claro que inspire a empleados y clientes (Drucker, 2007).

  • Lealtad y confianza: así como el caballero mantenía la palabra dada, el CEO debe ser confiable y consistente, incluso en escenarios de crisis (Covey, 2006).

  • Defensa de los débiles: en la empresa, esto se traduce en cuidar al talento, invertir en su desarrollo y proteger la cultura organizacional (Ulrich, 2015).

  • Prudencia y sabiduría: la espada no siempre es la respuesta. En el liderazgo actual, esto significa saber cuándo arriesgar, cuándo innovar y cuándo proteger la base del negocio (Goleman, 2013).


La espada moderna: capacitación

El caballero no se improvisaba. Su entrenamiento era riguroso: disciplina, estrategia, ética. Del mismo modo, ningún directivo puede enfrentar los desafíos actuales sin capacitación continua. Ahí entro en escena.


Invertir en capacitación no es un gasto, es un arma estratégica. Las empresas que capacitan a su alta dirección en habilidades como pensamiento crítico, transformación digital, gestión de la incertidumbre y liderazgo humano logran:

  • Mayor resiliencia en tiempos de crisis (Grant, 2021).

  • Equipos motivados y comprometidos.

  • Innovación real, no sólo cosmética.

  • Credibilidad frente a inversionistas y stakeholders.


Una recomendación para los empresarios

Los grandes caballeros se forjaban en la práctica, pero siempre guiados por maestros. En el mundo corporativo, el entrenamiento de la alta dirección necesita también de un acompañamiento experto.


La capacitación no es un problema técnico, sino un asunto de liderazgo estratégico (por citar un tipo). Será muy fácil verificar mi dicho con la impresionante cantidad de casos de corrupción publicados un día sí y el otro también a lo largo del tiempo. Igual considera la condenación corporativa que vivieron las compañías que mencioné en “Los 7 Pecados Capitales de las Empresas” (Hernández, 2000).


Como socio del área de capacitación, mi rol es ser ese “maestro de caballería” para tu equipo directivo. Mi compromiso no es ofrecer cursos aislados, sino diseñar estrategias de capacitación que alineen virtudes y competencias con la misión empresarial. La capacitación bien diseñada es el puente entre la visión estratégica y la ejecución efectiva.


En un mundo donde el capital humano es la verdadera ventaja competitiva, la pregunta no es si pueden permitirse capacitar a sus líderes, sino si pueden permitirse no hacerlo.

En la Edad Media, los reinos caían cuando sus caballeros no estaban preparados. Hoy, las empresas caen cuando sus líderes no están capacitados: haz de tu alta dirección un ejército de caballeros modernos. Yo puedo ayudarte a forjar esa ventaja competitiva.


 *El autor es fundador de Alta Dirección Jurídica y Socio del Área de Capacitación de Vission Firm México (miembro de GGI Global Alliance).


PARA CITAR EL PRESENTE ARTÍCULO: Hernández, L. (2025, 2 de septiembre). Del caballero medieval al CEO moderno: por qué la alta dirección necesita capacitación estratégica [Entrada de blog]. Alta Dirección Jurídica. https://www.altadireccionjuridica.com/post/del-caballero-medieval-al-ceo-moderno-por-qué-la-alta-dirección-necesita-capacitación-estratégica


REFERENCIAS:

  • Covey, S. R. (2006). The speed of trust: The one thing that changes everything. Free Press.

  • Drucker, P. F. (2007). Management challenges for the 21st century. Harper Business.

  • Goleman, D. (2013). Focus: The hidden driver of excellence. HarperCollins.

  • Grant, A. (2021). Think again: The power of knowing what you don’t know. Viking.

  • Hernández, Luis. (2000). Los 7 Pecados Capitales de las Empresas. Editorial Diana.

  • Llull, R. (1986). El libro del orden de caballería. Editora Nacional.

  • Mintzberg, H. (2009). Managing. Berrett-Koehler.

  • Ulrich, D. (2015). Reinventing the organization: How companies can deliver radically greater value in fast-changing markets. Harvard Business Review Press.


Diplomado en Estrategia (ética, técnica e IA)
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33 comentarios


Quezada Antonio Jesús (T)

Este artículo me deja con que el ser CEO no es solo es mandar, sino de recuperar el espíritu. Así como dice el artículo, que los caballeros se preparaban toda su vida en valores y estrategia para proteger su reino, los directivos deben usar la capacitación constante para mejorar su empresa. Un líder que no se capacita tiene una empresa vulnerable y quien si está capacitado convierte ese valor en una ventaja para la empresa.

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Granados Garcia Lucero Abigail (T) Me llama la atención que dices que el liderazgo no se mide sólo por resultados financieros, sino por virtudes como la prudencia, la lealtad y la justicia, que hoy siguen siendo determinantes para la sostenibilidad empresarial.

Asimismo, nos dejas una idea clara y poderosa: las empresas no caen por falta de mercado, sino por líderes mal preparados para ejercer su responsabilidad ética y estratégica

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Soto Pérez Gael (T)

Un jefe no solo es un individuo que de órdenes y delegue parten de su trabajo a sus subordinados, también debe contar con un guía (ya sea físico o ideológico) que pueda prepararlo para saber llevar su patrimonio por el mejor sendero posible.

A esto se le conoce como "habilidades blandas" (soft skills en inglés), las cuales no son más que todas aquella aptitudes que no pueden enseñarse en un aula de clases, sino que se aprenden mediante las prácticas se campo y la experiencia en el mundo laboral a los que dicho individuo se va enfrentando.

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Este artículo me pareció muy bueno y atinado, ya que así como nos habla de los caballeros en la época del siglo XIII y en qué conlleva ser un caballero nos lo relaciona con el tema de la capacitación y el liderazgo corporativo. Esto es muy importante ya que va de la mano, no puedes capacitar a una persona, si no tiene lo suficiente ética moral tú mismo, ser una persona crítica y pensante, es una parte muy importante en las empresas y en las organizaciones.

Melanie Castillo (T)

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El liderazgo no es una posición, es un código de honor. Así como los caballeros del siglo XIII se forjaban con disciplina y ética, el CEO de hoy debe entender que su mayor fuerza no está en su chequera, sino en sus virtudes y su preparación.

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