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La ética directiva frente al riesgo que implica decidir en un entorno antilavado: cuando la crisis exige un liderazgo real

Actualizado: 2 ago 2025

Construyamos juntos un ecosistema de capacitación que integre simulaciones éticas, protocolos de decisión y una cultura de integridad a la medida de tu organización.
Construyamos juntos un ecosistema de capacitación que integre simulaciones éticas, protocolos de decisión y una cultura de integridad a la medida de tu organización.

Por Luis Hernández Martínez*


En tiempos de creciente presión regulatoria, inestabilidad económica y vigilancia pública intensificada, las empresas mexicanas enfrentan un desafío que va más allá del cumplimiento legal: tomar decisiones éticas bajo escenarios reales de incertidumbre.


Déjame ser claro: no basta con tener un oficial de cumplimiento ni con llenar reportes al Sistema de Administración Tributaria (SAT), Secretaría de Economía (SE) y/o Unidad de Inteligencia Financiera (UIF); lo que diferencia a una organización resiliente de una frágil es su capacidad de liderar con principios en atmósferas de riesgo emergente (entornos VICA y FANI, incluidos). Y ese liderazgo… Comienza desde la cima... ¡Desde la alta dirección de la empresa!


Inteligencia ética en la alta dirección

La llamada “inteligencia ética” es la capacidad de identificar dilemas morales complejos, evaluarlos integralmente y tomar decisiones que equilibren el interés empresarial con principios universales como la integridad, la justicia y la responsabilidad social (Kidder, 2009). A mí me gusta agregar la prudencia, la fortaleza y la templanza para robustecer el radar ético que toda alta dirección tiene que utilizar.


Y es que, amigo empresario, date cuenta: frente a casos como una operación sospechosa de un socio estratégico, por ejemplo, ¿qué decisión tomaría el Consejo de Administración? ¿La que preserve los números trimestrales o la que proteja la reputación institucional a largo plazo?


¡Y no mientas con la respuesta! Será muy fácil verificar tus dichos con la impresionante cantidad de casos de corrupción publicados en los medios de comunicación en los últimos años. O difundidos en los libros: toma como base el infierno corporativo que vivieron las compañías que mencioné en “Los 7 Pecados Capitales de las Empresas” (Hernández, 2000).


La evidencia muestra que la mayoría de los escándalos financieros -desde Enron, Odebrecht hasta Intercam, CI Banco y Vector- no fueron causados por fallos operativos, sino por omisiones deliberadas o cínicas en la alta dirección. La ética, por tanto, no es una función secundaria ni un “adorno” que luce bien para los reflectores, sino el núcleo del liderazgo estratégico (Treviño & Nelson, 2020). Una inspiración para actuar como si nuestras madres nos observaran todo el tiempo. Y aún así, cabe la posibilidad de caer en la tentación.

 

Liderazgo en contextos de crisis

Las crisis reputacionales por fallas en cumplimiento antilavado pueden destruir décadas de prestigio en días. Para muestra, un botón: el banco HSBC enfrentó multas millonarias por deficiencias en su sistema de prevención de lavado de dinero en México y otros países (FATF, 2022).


En tales casos, las respuestas que ofrezca la alta dirección determinan el futuro de la compañía: ¿protegemos al equipo? ¿Responsabilizamos al oficial de cumplimiento? ¿Callamos o denunciamos? ¿Soportamos la multa porque el beneficio económico es mayor? ¿Decimos que tenemos otros datos?


Liderar en momentos de emergencia requiere empatía, valentía y visión estratégica. Según Brown (2018), las organizaciones con líderes que integran valores en sus procesos de toma de decisiones tienen tres veces más probabilidades de superar las crisis sin daño estructural. Nada nuevo, si me preguntas. Decir que debes moverte conforme a valores y/o virtudes tiene tanta historia como el Antiguo Testamento. Actuar conforme a ellos y que su moral permanezca en la cultura organizacional es el reto.


Brújula moral ante las decisiones difíciles

Una decisión éticamente sólida no siempre es cómoda. Reportar una operación inusual que involucra a un cliente VIP puede significar perder una cuenta, pero también te evitaría una sanción millonaria o incluso consecuencias penales. Este tipo de disyuntiva no se resuelve con manuales o folletos, sino con formación continua, protocolos éticos y simulaciones que preparen realmente a los líderes para actuar con firmeza de carácter. En efecto, las certificaciones tampoco son suficientes. El aprendizaje (el acto educativo) tiene que ser significativo, vivencial… ¡Verdadero!


Además, sinceramente, no son mayoría las empresas que entrenan a sus directivos para enfrentar dilemas éticos relacionados con el lavado de dinero o la corrupción. Y menos aún para enfrentar a los medios de comunicación serios que investigan al respecto. Una realidad alarmante en economías como la mexicana, donde la informalidad y el uso de efectivo incrementan los riesgos exponencialmente. Con todo y que las actividades vulnerables crecen con cada modificación a la ley en la materia.


Liderar con ética, el nuevo blindaje corporativo

La verdadera ventaja competitiva de una empresa en el siglo XXI no está sólo en su tecnología ni en sus productos y/o servicios (tampoco en obsesionarse con la Visión ASG o la inteligencia artificial), sino en la confianza que genere en clientes, autoridades e inversionistas. Esa confianza se construye, se entrena y se encabeza desde la alta dirección.


Invito a los empresarios, consejeros y directivos (responsables de verdad) a que no esperen una crisis para actuar. Construyamos juntos un ecosistema de capacitación que integre simulaciones éticas, protocolos de decisión y una cultura de integridad a la medida de su organización.


La educación estratégica, el cumplimiento en alta dirección, el liderazgo empresarial, la gestión del cambio apuntalada en valores y el periodismo de investigación especializado en negocios serán tus nuevas herramientas para transformar el comportamiento ético en un instrumento de liderazgo real, genuina… Verdadera. La ética bien gestionada no es un riesgo… Es tu mejor inversión. Escríbeme… Te leo… Búscame.


*El autor es fundador de Alta Dirección Jurídica y Socio del Área de Capacitación de Vission Firm México (miembro de GGI Global Alliance).


PARA CITAR EL PRESENTE ARTÍCULO: Hernández Martínez, L. (2025, 29 de julio). La ética directiva frente al riesgo que implica decidir en un entorno antilavado [Entrada de blog]. Alta Dirección Jurídica. https://www.altadireccionjuridica.com/post/la-%C3%A9tica-directiva-frente-al-riesgo-que-implica-decidir-en-un-entorno-antilavado-cuando-la-crisis-e


REFERENCIAS:

•         Brown, B. (2018). Dare to Lead: Brave Work. Tough Conversations. Whole Hearts. Random House.

•         FATF. (2022). Consolidated assessment ratings. Financial Action Task Force. https://www.fatf-gafi.org/

•         Hernández, Luis. (2000). Los 7 Pecados Capitales de las Empresas. Editorial Diana.

•         Kidder, R. (2009). How Good People Make Tough Choices: Resolving the Dilemmas of Ethical Living. Harper.

•         Treviño, L. K., & Nelson, K. A. (2020). Managing Business Ethics: Straight Talk about How to Do It Right (7th ed.). Wiley.


Diplomado en Estrategia (ética, técnica e IA)
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42 comentarios


La ética es uno de los pilares que mantienen a flote a una organización. No solo se trata de productos diferenciados, innovación, tecnología... sino de una empresa con una cultura organizacional basada en principios morales básicos y valores. Liderar, desde, la alta dirección, con ética es una ventaja competitiva, ya que, al generar confianza, evitar crisis, mejor ambiente, la empresa se vuelve mucho más sólida. Emiliano Polo Díaz (T)

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Gómez Florencio yeudith (T)

Como el artículo lo dice en estos tiempos un líder necesita pensar críticamente, con ética la base del liderazgo, los valores, la responsabilidad, la ética es la que va a blindar a la organización de una situación complicada, si se comete la omisión de no seguir protocolos adecuados tanto técnicos y morales, la empresa no será confiable hacia los clientes y perderá credibilidad ante la sociedad.

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Quezada Antonio Jesús (T)

El artículo enseña que la alta dirección debe ser entrenada para elegir lo correcto incluso bajo presión. Ignorar un riesgo ético por dinero puede destruir la reputación, el ser un líder ético no solo es ser bueno, es una decisión inteligente y segura.

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este texto nos muestra la importancia de anteponer la inteligencia ética para poder llegar a ser un verdadero líder, y aplicar esta ética en entornos de austeridad e incertidumbre, actuar de manera correcta sunque implique tener consecuencias, siempre sera más barato que un problema que costará millones a futuro

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Dulce Cortes (E)


Se plantea de manera contundente que en contextos de riesgo regulatorio y crisis las decisiones de la alta dirección deben estar guiadas por una ética sólida, pues no basta con cumplir formalmente la ley en materia de prevención de lavado de dinero, sino con liderar con integridad y responsabilidad desde la cúspide organizacional.


Señala que la “inteligencia ética” (la capacidad de evaluar dilemas complejos equilibrando intereses empresariales y principios morales) es lo que realmente diferencia a una empresa resiliente de una frágil, especialmente cuando una mala decisión puede costar reputación, sanciones o consecuencias penales. Este texto vincula de forma clara el liderazgo ético con la sostenibilidad estratégica de las organizaciones en entornos exigentes como los relacionados con…

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