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No es compliance… ¡Supervivencia!, le llaman: el nuevo rol de la alta dirección frente a la prevención del lavado de dinero

Actualizado: 9 ago 2025


La alta dirección establece el mando ético de la empresa.
Las organizaciones más resilientes ante crisis regulatorias son aquellas donde el mando ético se establece desde el timón. No desde el área legal o desde un palco de un concierto de Coldplay.

Por Luis Hernández Martínez*

Polímata en cumplimiento estratégico, ética corporativa, liderazgo regulatorio e investigaciones periodísticas especializadas en empresas y negocios (también un ignorante razonable en otras disciplinas).


No hay empresa sana que ignore los riesgos relacionados con el lavado de dinero. Sin embargo, muchas direcciones generales en México juran que la prevención del lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo (PLD/FT) son asuntos de abogados, fiscalistas, contadores o de personal del área de cumplimiento. ¡Error! La realidad es que su debido control es un tema estratégico, de liderazgo, capacitación y de sostenibilidad empresariales.

 

La vieja excusa “yo sólo dirijo, no firmo los reportes” ya no tiene cabida. El riesgo de financiar al terrorismo o verse involucrado indirectamente en operaciones ilícitas puede implicarte en sanciones multimillonarias, costarte tu reputación, tu libertad y tu legado.


Del “cumplimos para certificar” a un liderazgo con visión

En un entorno cada vez más vigilado --por autoridades fiscales, financieras y de inteligencia--, los consejos de administración y directores generales están llamados a liderar el cumplimiento con el mismo nivel de atención que la estrategia comercial o la relación con inversionistas.


La Recomendación 1 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) es clara: los países deben exigir a sus sectores económicos un enfoque basado en riesgos que se implemente desde la dirección (FATF, 2012). México adoptó dicha guía tanto en el sistema financiero como en las llamadas actividades vulnerables. ¿Y? Significa que no basta con tener un manual o un oficial de cumplimiento. La alta dirección debe involucrarse activamente en:


  • Analizar los riesgos de PLD/FT según el giro, canal, zona o tipo de cliente.

  • Aprobar políticas proporcionales al nivel de riesgo.

  • Supervisar el sistema de control interno como parte del gobierno corporativo.

  • Rendir cuentas, con evidencia, ante las autoridades reguladoras.


La sanción de $5.7 millones de pesos impuesta por la UIF y el SAT en 2023 a una firma inmobiliaria cuyo Consejo ignoró alertas internas debería ser un llamado de atención (UIF, 2023). En ocasiones, la indiferencia suele ser más peligrosa que la malicia (presunción de inocencia respetada, dirían los penalistas).


La frase de "guiar con el ejemplo" ya no sólo es cultura: ¡es estrategia de protección!

Los líderes que no entienden el lenguaje del riesgo terminan hablando con sus abogados en lugar de mejorar su modelo de negocio e impulsar la relación con sus clientes (en ambos objetivos estratégicos, a la orden, por cierto). Aclaro que hablar con tus abogados no es malo; sólo que si su vida gira 100% alrededor del derecho, entonces en su mayoría no son los profesionistas más amenos o creativos al momento de generar estrategias de negocios eficientes, eficaces, efectivas, innovadoras y disruptivas (aunque digan que sí).


Treviño y Nelson (2020) explican que las organizaciones más resilientes ante crisis regulatorias son aquellas donde el “tono ético” se establece desde la cima. Y agrego: en la generación de la frecuencia del sonido moral de la empresa no participa el área legal ni la velocidad de su vibración rebota desde un palco de un concierto de Coldplay. El tiempo, ritmo y modo de una narrativa ética se traduce en decisiones justas, inversiones correctas, nombramientos basados en méritos prudentes y una capacitación vivencial de alto impacto.


Lo mismo aplica para prevenir e identificar operaciones con recursos de procedencia ilícita. La pregunta ya no es si tu empresa está expuesta al riesgo, sino cómo estás protegiendo a tu equipo y a tus operaciones sin frenar tu crecimiento. Otras maneras de preguntarte serían: ¿ya te pusiste las pilas? ¿Vas con todo?


Construir un ecosistema de capacitación blindado

Muchas empresas fracasan en su estrategia de cumplimiento porque creen que basta con un curso anual o una presentación con vídeos (cortos, ¿cierto?; para no perder la atención de la audiencia, ¡ja!) elaborados en Canvas o con cualquier otra aplicación basada en inteligencia artificial (IA) encargados a un miembro característico de la Generación Z, cuyo mayor logro es caerle bien al gran jefe porque “le sabe a la computadora”.


La verdad es que la prevención efectiva del lavado de dinero exige un cambio cultural y de procesos que sólo puede lograrse con un ecosistema de capacitación vivencial, sólido, continuo y diseñado a la medida. ¿Cuál? Escríbeme, justo tengo una metodología pensada para crear el ecosistema de capacitación que tú y tu empresa necesitan.


La prevención del lavado de dinero no es un problema técnico, sino un asunto de liderazgo (entre otras habilidades blandas; softskills, les llaman). Será muy fácil verificar mi dicho con la impresionante cantidad de casos de corrupción publicados en los medios de comunicación en los últimos años. O en los libros: toma como base el infierno corporativo que vivieron las compañías que mencioné en “Los 7 Pecados Capitales de las Empresas” (Hernández, 2000).


Dicho de otra manera: todo liderazgo real requiere visión, decisión y preparación. Las empresas que sobreviven no son las más grandes ni las más rentables, sino las más conscientes de su entorno de riesgo.


Si eres parte de la alta dirección de una empresa comprometida con la ética, el crecimiento y la sostenibilidad, llegó el momento de actuar (showtime, le dicen). Trabajemos juntos en construir un ecosistema de capacitación blindado, estratégico, escalable y alineado con los principios del buen gobierno corporativo (para empezar). No capacites para cumplir. Capacita para liderar.


*El autor es fundador de Alta Dirección Jurídica y Socio del Área de Capacitación de Vission Firm México (miembro de GGI Global Alliance).


PARA CITAR EL PRESENTE ARTÍCULO: Hernández Martínez, L. (2025, 2 de agosto). No es compliance… ¡Supervivencia!, le llaman: el nuevo rol de la alta dirección frente a la prevención del lavado de dinero [Entrada de blog]. Alta Dirección Jurídica. https://www.altadireccionjuridica.com/post/no-es-compliance-supervivencia-le-llaman-el-nuevo-rol-de-la-alta-direcci%C3%B3n-frente-a-la-prevenci


REFERENCIAS

• FATF. (2012). International Standards on Combating Money Laundering and the Financing of Terrorism & Proliferation. Financial Action Task Force. https://www.fatf-gafi.org/

• Hernández, Luis. (2000). Los 7 Pecados Capitales de las Empresas. Editorial Diana.

• Treviño, L. K., & Nelson, K. A. (2020). Managing Business Ethics: Straight Talk about How to Do It Right (7th ed.). Wiley.

• UIF. (2023). Informe de Actividades de la Unidad de Inteligencia Financiera. Secretaría de Hacienda y Crédito Público. https://www.gob.mx/uif/


Diplomado en Estrategia (ética, técnica e IA)
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29 comentarios


rroodsantos
rroodsantos
hace 12 horas

Este texto se siente más directo y hasta un poco provocador, y eso se agradece, básicamente dice que el compliance ya no es algo del área legal, sino un tema que puede hundir o salvar a la empresa me pareció interesante cómo insiste en que la alta dirección no puede hacerse la que no sabía, porque hoy eso ya no aplica, también critica la idea de capacitar solo para cumplir, cuando en realidad debería ser para entender riesgos reales, el mensaje final es claro, si los líderes no se involucran, el golpe les llega tarde o temprano.

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(T) Morales Sabino Maricruz Soledad

El artículo me pareció muy interesante porque destaca que el compliance ya no debe verse como un trámite administrativo o una obligación exclusiva del departamento legal, sino como una responsabilidad estratégica de la alta dirección. La prevención del lavado de dinero y otros riesgos regulatorios no solo protegen a la empresa de sanciones, sino que también fortalecen su reputación y su capacidad para anticipar escenarios adversos, lo cual es clave para su supervivencia. Estoy de acuerdo en que promover una cultura ética desde la cima, con liderazgo, capacitación continua y la toma de decisiones informadas, permite que toda la organización actúe con integridad.

Editado
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Axel Izacar Mejia
Axel Izacar Mejia
hace 3 días

(P) Es sumamente acertada la nota, puesto que para la prevención del lavado de dinero se requiere de personal capacitado, un estudio concreto de los riesgos y un liderazgo ético cuya formación involucre virtudes en un enfoque mas etico, estas siempre son la respuesta a los dilemas que tiene una empresa.

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Miranda Aragón
Miranda Aragón
hace 7 días

El compliance en materia de prevención del lavado de dinero y financiamiento al terrorismo fue entendido por muchos empresarios como un trámite incómodo pero obligatorio, cumplian para certificar, certificaban para evitar la multa y seguir operando, esa lógica hoy debe desaparecer, ya que el entorno regulatorio, la trazabilidad de las operaciones y la exposición mediática han elevado el estándar: el cumplimiento se debe de liderar no delegar a otras personas que no conozcan el rumbo de tu organización, ese liderazgo corresponde, de manera indelegable, a la alta dirección y a los consejos de administración, liderar el cumplimiento con visión genera empresas conscientes, capaces de anticipar riesgos, dialogar con reguladores, y fortalecer la confianza de clientes e inversionistas y resistir crisis…


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Pérez Cisneros Danae Nailet (T)

Este artículo me hizo darme cuenta de que la prevención del lavado de dinero no es solo cumplir la ley, sino liderar con ética y visión estratégica. Destaco cómo establecer un “tono ético” desde la alta dirección y construir un ecosistema de capacitación vivencial protege a la empresa y fortalece la confianza de clientes, equipos y autoridades. Capacitar correctamente deja de ser un trámite y se convierte en una herramienta clave para liderar y tomar decisiones responsables frente al riesgo.

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