Capacitación: la ventaja competitiva que los directivos inteligentes no pueden ignorar
- Alta Dirección Jurídica

- 6 sept 2025
- 4 Min. de lectura

Por Luis Hernández Martínez*
Polímata en cumplimiento estratégico, ética corporativa, liderazgo regulatorio e investigaciones periodísticas especializadas en empresas y negocios (también un ignorante razonable en otras disciplinas).
En el mundo empresarial actual, las organizaciones enfrentan serias dificultades para adaptarse; los consumidores demandan innovación y transparencia; y la competencia global no deja respiro. En este escenario, la capacitación no es un accesorio: es el corazón de la estrategia.
Immanuel Kant ya lo había advertido en su célebre ensayo de 1784: salir de la “minoría de edad” sólo es posible cuando ejercitamos el pensamiento crítico y la capacidad de decidir por nosotros mismos (Kant,2004). Esa misma lógica aplica en la empresa moderna: los colaboradores que sólo siguen reglas –el uso privado de la razón– aportan cumplimiento, pero no innovación.
Los que son estimulados a pensar libremente –el uso público de la razón– generan ideas, resuelven problemas y detectan oportunidades. El reto de las mujeres y hombres vértice de las organizaciones deben construir un ecosistema de capacitación que fomente ambas dimensiones, garantizando el orden y, al mismo tiempo, habilitando la creatividad.
Por qué la capacitación es un imperativo estratégico
1. Productividad en alza, costos a la baja. Según McKinsey (2022), las organizaciones que invierten en capacitación continua reportan incrementos de productividad de hasta un 25%. Además, reducen la rotación de talento, que es uno de los costos ocultos más elevados en cualquier industria. Capacitar significa hacer más con menos y con gente más motivada.
2. Innovación como cultura, no como accidente. La innovación no surge por decreto. Se cultiva. Y el terreno fértil es la capacitación. Empresas como Google o Microsoft destinan hasta 20% del tiempo de sus colaboradores a proyectos de aprendizaje e investigación (Noe & Kodwani, 2018). La lección es clara: sin espacios de formación, la innovación se seca.
3. Resiliencia en la era de la disrupción. La pandemia de COVID-19 dejó claro que sólo las empresas con empleados flexibles y capacitados pudieron migrar rápido a modelos digitales, sostener cadenas de suministro o reinventar su relación con clientes. La capacitación no prepara para lo que ya pasó, sino para lo que aún no podemos prever.
4. Talento como ventaja competitiva. Peter Drucker lo señaló con contundencia: “la única ventaja competitiva sostenible es la capacidad de aprender más rápido que los demás” (Drucker, 1999). Hoy, las batallas de mercado no se ganan con activos físicos, sino con personas capaces de adaptarse y pensar estratégicamente.
El rol de la alta dirección: de espectadores a protagonistas
Muchas compañías fracasan porque conciben la capacitación como un programa aislado, gestionado exclusivamente por Recursos Humanos. Error estratégico. La capacitación debe estar al centro del plan corporativo, de la gran estrategia. Cuando la alta dirección lidera el tema:
Se alinean los contenidos con los objetivos estratégicos. No se enseña cualquier cosa, se enseña lo que genera impacto directo en los resultados.
Se legitima el aprendizaje. Cuando los líderes participan y promueven la formación, los equipos entienden que no es opcional ni cosmético.
Se acelera la transformación cultural. El ejemplo desde arriba derriba resistencias y convierte el aprendizaje en hábito organizacional.
Un CEO que invierte en capacitación manda un mensaje claro: “Aquí no sólo trabajamos, aquí también crecemos”. Y es que la capacitación no es un problema técnico, sino un asunto de liderazgo estratégico (por citar un tipo). Será muy fácil verificar mi dicho con la impresionante cantidad de casos de corrupción publicados un día sí y el otro también a lo largo del tiempo. Igual considera la condenación corporativa que vivieron las compañías que mencioné en “Los 7 Pecados Capitales de las Empresas” (Hernández, 2000).
Tu socio estratégico en capacitación
Como Socio del Área de Capacitación en una consultoría del tipo Big Four, mi valor diferencial es integrar tres elementos que pocas veces coinciden: visión global, metodología probada y capacidad de ejecución alineada al negocio. ¿Qué dije?
Traducción de tendencias en planes concretos. No basta con hablar de digitalización, inteligencia artificial o sostenibilidad: hay que formar a la gente para aplicarlas en el día a día.
Métricas claras de retorno. Diseñamos programas con indicadores de impacto: productividad, satisfacción del cliente, reducción de errores, compromiso del talento.
Experiencia en grandes corporaciones. He trabajado con compañías que transformaron su cultura a través de la capacitación, convirtiéndola en su ventaja frente a competidores más lentos.
Metodología propia. Aseguramos rigor, consistencia y escalabilidad, con la flexibilidad y humanismos necesarios para adaptarnos a la esencia de cada organización.
En un mundo donde la obsolescencia profesional puede aparecer en cuestión de meses, aquí no te vendo cursos, te ofrezco resiliencia organizacional. Las empresas que sobreviven no son las más grandes, sino las que saben aprender, desaprender y reaprender. La capacitación es el puente entre lo que hoy somos y lo que mañana debemos ser.
En definitiva, el aprendizaje organizacional es la mejor póliza de seguro contra la irrelevancia. Y la alta dirección, más que nadie, tiene la responsabilidad de activarla.
*El autor es fundador de Alta Dirección Jurídica y Socio del Área de Capacitación de Vission Firm México (miembro de GGI Global Alliance).
PARA CITAR EL PRESENTE ARTÍCULO: Hernández, L. (2025, 6 de septiembre). Capacitación: la ventaja competitiva que los directivos inteligentes no pueden ignorar [Entrada de blog]. Alta Dirección Jurídica. https://www.altadireccionjuridica.com/post/capacitación-la-ventaja-competitiva-que-los-directivos-inteligentes-no-pueden-ignorar
REFERENCIAS:
Drucker, P. F. (1999). Management Challenges for the 21st Century. HarperBusiness.
Hernández, Luis. (2000). Los 7 Pecados Capitales de las Empresas. Editorial Diana.
Kant, I. (2004). Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración? En A. Gómez Ramos (Ed.), Ensayos de filosofía de la historia (pp. 25-35). Alianza Editorial.
McKinsey & Company. (2022). The State of Organizations 2022. McKinsey Global Institute.
Noe, R. A., & Kodwani, A. D. (2018). Employee Training and Development (7th ed.). McGraw-Hill Education.



Ana Yazmin Cruz Cruz (T)
Este artículo resalta la importancia de saber implementar la capacitación dentro de las organizaciones, de no verla como algo extra, si no como un pilar fundamental ya que con ella podemos tener un crecimiento constante,y evitar graves consecuencias, por ello es importante que nuestros integrantes estén preparados para cualquier tipo de situaciones, como lo fue utilizar la Inteligencia Artificial en la pandemia de COVID-19
Quezada Antonio Jesús (T)
El artículo me dejó, que los directivos inteligentes no ven los cursos como algo extra sino como la herramienta principal para que sus colaboradores aprendan a pensar por sí mismos y sean más productivos para que puedan adaptarse a los cambios antes.
La capacitación busca que el colaborador alcance la 'mayoría de edad' intelectual. Esto permite pasar de un modelo de simple obediencia a uno de innovación y pensamiento crítico, lo cual es la única garantía de supervivencia (póliza de seguro) contra la irrelevancia en mercados disruptivos
Soto Pérez Gael (T)
La capacitación es fundamental en todos los niveles jerárquicos, empezando con la alta dirección. Capacitar al personal hoy en día es algo necesario, pues se requieren de ideas frescas y de nuevos puntos de vista para cubrir una necesidad aún no explorada de nuestra empresa.
También es importante considerar que, ligado al tema de la capacitación, está el tema de la innovación, tema difícil de dominar pues no es posible enseñarlo y solamente se descubre cuando se encuentra una necesidad que aún no ha sido cubierta, pero la capacitación es un buen incentivo para llegar de una manera más pronta a la innovación, por lo que se entiende porque las empresas en la actualidad se enfocan…
La capacitación no es un gasto, es el corazón de la estrategia. Como bien decía Kant, el verdadero progreso llega cuando dejamos de ser 'menores de edad' y empezamos a pensar por nosotros mismos. Una empresa donde la gente solo sigue manuales está condenada a la obsolescencia.