Imperativo estratégico: cómo convertir el trabajo pro bono y la IA en una ventaja competitiva
- Alta Dirección Jurídica

- 17 sept 2025
- 3 Min. de lectura

Por Luis Hernández Martínez*
Polímata en cumplimiento estratégico, ética corporativa, liderazgo regulatorio e investigaciones periodísticas especializadas en empresas y negocios (también un ignorante razonable en otras disciplinas).
En la mayoría de las juntas de socios, el trabajo pro bono suele aparecer como un “extra”: una actividad noble, pero ajena a los objetivos de rentabilidad de la firma. Tal visión es cada vez menos sostenible.
Hoy, los clientes corporativos exigen que sus asesores legales alineen sus prácticas con criterios ASG; y el talento joven busca firmas con propósito, no sólo con poder de facturación. Además, las tecnologías disruptivas serán auxiliares clave para escalar el impacto social de la abogacía.
Hoy, el trabajo pro bono ha dejado de ser una expresión de filantropía –si es que alguna vez lo fue– para convertirse en una pieza central de la estrategia empresarial. Así que un programa bien estructurado no sólo fortalece la reputación de la firma, sino que construye confianza con clientes clave y proyecta a la organización como un actor que comparte valores, no únicamente servicios (y aquí es donde los contadores, médicos, arquitectos, ingenieros, administradores... También levantan la mano para participar con labores pro bono).
El trabajo pro bono ya no puede reducirse a unas cuantas horas gratuitas dispersas. Para que realmente tenga peso, debe ser parte de la historia que la firma cuenta sobre sí misma, conectado con objetivos de negocio claros y tratado como una política institucional: con métricas de impacto, seguimiento y un espacio dentro de la planeación estratégica (Cummings, 2004).
A esto se suma un factor generacional que no se puede ignorar. Los abogados jóvenes no quieren pasar sus primeros años únicamente con trabajo técnico: buscan experiencias que les brinden un propósito y crecimiento personal. Aquí el trabajo pro bono se convierte en una especie de laboratorio vivo, donde se entrenan la empatía, la negociación intercultural y el pensamiento creativo (Boutcher, 2017).
Para las firmas, tal aprendizaje se traduce en algo muy concreto: retener talento en un mercado donde el propósito puede pesar tanto como el bono anual. Para los líderes, este retorno ya no es un “extra”, es un componente estratégico.
Inteligencia artificial (IA) a escena
La IA ya está cambiando la práctica legal y abre posibilidades enormes para escalar el impacto del trabajo pro bono: desde chatbots que ofrecen orientación básica hasta modelos que predicen dónde conviene asignar recursos para lograr mayor efecto social (Susskind, 2019). Pero no todo es promesa: también hay riesgos evidentes –sesgos, falta de transparencia, posibles fallos en la confidencialidad– que exigen atención.
Por eso, la American Bar Association (2024) ha sido clara: el uso de la IA debe ir siempre acompañado de supervisión humana, competencia tecnológica y transparencia hacia el cliente. Para los equipos de dirección, esto se traduce en algo muy práctico: gobernanza firme, protocolos de control y auditorías periódicas de los algoritmos (Valvoda et al., 2023).
El verdadero liderazgo de los despachos se demuestra al pasar del discurso a la implementación. La alta dirección tiene ante sí tres movimientos inmediatos:
Nombrar un director responsable de la estrategia pro bono con presupuesto y autoridad.
Lanzar un piloto que combine atención pro bono con IA bajo supervisión humana.
Incorporar métricas de impacto social, eficiencia y retención de talento en el scorecard de la firma.
En otras palabras, el trabajo pro bono no es un costo hundido; es una inversión estratégica. Responde a la brecha de acceso a la justicia, fortalece la reputación corporativa, desarrolla talento y coloca a las firmas en la vanguardia ética de la profesión. En la era de la inteligencia artificial, el liderazgo no se mide sólo por eficiencia y rentabilidad, sino por la capacidad de integrar justicia, tecnología y negocio en un mismo proyecto.
Para los despachos, este es el momento de decidir qué tipo de liderazgo quieren ejercer. ¿Necesitas ayuda? Sólo pídela.
*El autor es fundador de Alta Dirección Jurídica y Socio del Área de Capacitación de Vission Firm México (miembro de GGI Global Alliance).
PARA CITAR EL PRESENTE ARTÍCULO: Hernández, L. (2025, 17 de septiembre). Imperativo estratégico: cómo convertir el trabajo pro bono y la IA en una ventaja competitiva [Entrada de blog]. Alta Dirección Jurídica. https://www.altadireccionjuridica.com/post/imperativo-estratégico-cómo-convertir-el-trabajo-pro-bono-y-la-ia-en-una-ventaja-competitiva



Me parece muy importante la implementación de el trabajo pro bono, que ya se ha convertido en una pieza estratégica empresarial, que puede verse como una inversión estratégica. Sin embargo es importante que tengamos en cuenta que el trabajo pro bono, no solo es dedicar unas cuantas gratuitas dispersas, sino que realmente tenga un peso que pueda reflejarse en la historia de las firmas.
También destaca la importancia de aprender a utilizar la IA, de no hacer uso excesivo de ella, ya que puede haber sesgos, falta de transparencia y datos no verídicos.
Ana Yazmin Cruz Cruz
Este texto me gusto porque deja claro que el trabajo pro bono ya no es solo buena voluntad, sino parte de la estrategia de una firma, me gustó cómo conecta el propósito con cosas muy concretas como reputación, retención de talento y ventaja competitiva.También es interesante la forma en que integra la inteligencia artificial, no como sustituto, sino como herramienta con supervisión humana, el mensaje que se me quedo es que hacer el bien y hacer bien el negocio ya no están peleados, hoy van de la mano
Gómez Florencio yeudith (T)
Estoy de acuerdo con lo que se menciona en el artículo que el trabajo pro bono se utiliza para adquirir experiencia, ya que en lo personal he tenido este tipo de trabajo y me ha servido para poner en práctica mis conocimientos, y considero que efectivamente es una oportunidad y estrategia para conseguir talento que las empresas utilizan, con esto se refleja que es una empresa atractiva para nuevos talentos y por lo tanto tienes más posibilidades de innovación, con la utilización de la IA esta estrategia puede alcanzar su punto máximo para el beneficio no solo empresarial, si no también para la sociedad, siempre y cuando se implemente protocolos de seguridad.
Este articulo me pareció algo nuevo e importante ya que es clave o la idea de integrar el pro bono, ya que se puede gestionar con sinceridad o generar una gran reputación ya que nos forma como profesionales y eso hace que halla una fortaleza y confianza y eso también es importante para una forma de responsabilidad social y ética, tener en cuenta que el pro bono no es una perdida de tiempo o caridad si no liderazgo a una decisión estratégica.
Campero Gonzalez Yuliana (T)
Iván López Guerrero (E)
Este texto me parece muy acertado porque rompe con la idea de que el trabajo pro bono es sólo un gesto altruista sin impacto real en el negocio. Coincido en que, cuando se integra de forma estratégica, puede convertirse en una verdadera ventaja competitiva. Me llamó la atención cómo se conecta el propósito con la retención de talento y la reputación corporativa. También creo que la inteligencia artificial puede amplificar el impacto social, siempre y cuando no se pierda la supervisión humana. Al final, liderar hoy implica equilibrar eficiencia, ética y compromiso social. Una firma que entiende esto no sólo crece, también trasciende.